martes, 1 de julio de 2014

Entrevista RR 045 (Tsuzuku)


Rock and Read Vol 045 Tsuzuku

Desde su formación en 2011, Mejibray siempre se ha buscado un nombre por sí mismos. El líder Tsuzuku parece un anarquista en el escenario, pero en realidad es todo lo contrario. Se ve a sí mismo, y confiesa ser, un fan de la música. Él abiertamente nos dice qué le gusta y rememora cómo empezó las actividades de la banda para nuestros lectores.  Exploraremos cómo entró en el visual kei, cómo decidió que quería estar en una banda y cómo encontró su camino hacia lo que es Mejibray hoy en día. Nos dice cómo ve él la escena visual como músico y nos contará sus ambiciones secretas.

Mi madre siempre me dijo que estaría en Rock and Read un día (Ríe). Ya había decidido que haría una entrevista contigo mucho antes de que contactaras conmigo (Ríe).

-Así que estás cumpliendo tu promesa en tu primera aparición en nuestra revista (Ríe). Las fotos para esta entrevista fueron tomadas en tu ciudad natal, Yokohama, ¿Verdad? ¿Qué clase de niño eras tú?
Era un bicho malo (Ríe). Siempre me han gustado los superhéroes. Aún me gusta Kamen Rider, aún hoy en día, pero realmente me gustaba mucho cuando era un niño. Era un mocoso. Solía pensar que era muy fuerte y me metía en peleas, de modo que podía tumbar a mi oponente con un golpe y salir corriendo a algún lugar y hacer ver que estaba bien. Me rompí unos cuantos huesos saltando desde sitios altos (Ríe)

-Entonces te gustaba luchar por la justicia.
Sí, ¿De algún modo quería transformarme? No estoy seguro, pero quizás esa es la razón por la que empecé a usar maquillaje y cosas de esas.

-¿Es por eso? ¿Eras el héroe cuando salías con tus amigos?
Sí. Pero... ¿Has oído alguna vez el sonido de un disparo? Eso me habría hecho correr. Pero cuando entré a la escuela elemental, aún me gustaban esas cosas, pero quizás era de otro modo. Si veía a mis amigos juntos, hacía ver que yo también quería, pero realmente pienso que ellos eran más fuertes que yo, así que no debería haberlos ayudado ni salir con ellos.

-Ayudabas haciendo ver que te habías hecho daño en el brazo o algo así.
Sí (Ríe) Exactamente. Hago esas cosas incluso ahora. Entonces todo el mundo estaba jugando fuera durante el descanso para comer en el colegio, yo pensaba que era mejor estar solo en la clase.

-Pareces un lobo solitario.
Sí, pero todo el mundo piensa que soy un buen líder también. Fui también el delegado del consejo escolar.

-¡Eso es sorprendente!
Fui elegido por votación, levantando las manos.  Cuando el candidato ganador era anunciado, tú sólo tenías que levantar la mano.

-Pareces ser el tipo de niño que le gusta a todo el mundo. ¿Te gustaba cantar entonces?
No. Lo odiaba cuando era más joven. A mi madre le gustaba mucho cantar y era muy buena en ello. Cuando era un niño me solía llevar al karaoke y me cantaba la canción de Kamen Rider. Cuando terminaba se daba cuenta de lo mal que lo había cantado, pero yo lo recuerdo con cariño. (Ríe)

-¿Encontraste las clases de música y las prácticas en el coro difíciles?
No me llegaba a asentar en las prácticas en el coro y cantaba demasiado fuerte. Todos los demás no cogieron que tenían que imitar esto, y en la clase de música no hicimos mucho para entregar nuestro trabajo individual. En el tercer año mi amigo comenzó a ir al karaoke. Me invitaron pero sólo fui dos veces. Aunque era bastante divertido.

-¿Qué canciones cantabas entonces?
Cosas como Kinki Kids y Chemistry. Pero mis amigos y yo siempre éramos muy ruidosos, lo que era divertido. Todos nosotros solíamos gritar ‘Mikan no uta’ de Sex Machine Guns.

-¿Eso está bien? ¿Cuándo empezaste a escuchar música?
En ese tiempo estaba interesado en los super héroes, solía escuchar las canciones de anime cuando íbamos a dar un paseo en el coche. Mi primer CD fue el de la banda sonora de Eccentric  Shounen Boy, ‘Gottusuee Kanji’. Era popular por aquel  entonces, y recuerdo pensar que si lo compraba, podría dejárselo a mis amigos y ser muy popular (Ríe). Pero cuando empecé a escuchar música, era más que nada una herramienta para hablar con mis amigos.

-Entonces ¿Cuándo se convirtió en algo más para ti que para los demás?
Todo sucedió en el instituto, cuando me introduje en el mundo del visual kei. Mi amigo y yo nos quedábamos en la parte de detrás de la clase durante el descanso para comer. Se traía su Discman y ponía algunos CD’s en él y sonaba realmente alto, música explosiva. Me dijo que eso era el visual kei. Lo oía y tenía que escucharlo.

-¿No eras un poco de mente cerrada sobre ello al principio?
Bueno, hay muchos chicos que parecen chicas. Si quitas el hecho de cantar, no me gustaba mucho además de eso. Escuchaba Exile también, en aquel tiempo. Pero mi amigo me hizo escuchar ‘butterfly’ de Baroque y después de eso supe que quería tocar en una banda. Ese fue el punto de comienzo real. Así que después de clases, fui a comprar CD’s.

-Después de eso te volviste un completo adicto.
Un amigo de mi amigo estaba en una banda visual kei. Sólo tenían como veinte fans. Pero pensaba que era realmente guay. Era alguien popular en el colegio, así que… ¿Por qué no ser un líder fuera también? Escuchaba a la gente escogiendo a los vocalistas como líderes de las cosas siempre. Así que pensé que tenía que despertar ese grito en mi interior. Tomé prestados DVD’s de conciertos de Dir en grey, y eso cambió mi mundo en un solo movimiento.

-¿Cuándo formaste una banda?
Fue después de graduarme en el instituto. Quería encontrar trabajo, así que podía formar una banda. Dejé el trabajo que mis padres querían que hiciera después de una semana sin decirles nada de ello. (Ríe) Fui a una agencia y encontré un lugar muy pequeño donde vivir, entonces fui a mis padres y les hice firmar por mí.

-Eso es muy repentino, ¿No?
He pensado mucho sobre lo indecente que fue hacer eso. Pero pensaba que una vez dejada la casa de mi madre podía comenzar una banda. Me fui a Tokio con un poco de ropa en mi espalda, y eso cambió mucho todo. Pero era muy prudente (Sonríe) ¡Los conciertos de bandas impresionantes estaban esperando! Pensaba que sería una vida alucinante pero no tenía dinero, no tenía comida y no tenía otros miembros para mi banda (Sonríe de forma torcida). No podía hacer nada en ese momento.

-¿Estuviste así mucho tiempo?
No, después de seis meses de haber dejado mi casa empecé con una banda. Hacíamos sobre cuatro conciertos en un mes. Era el único que hacía todo el trabajo y ellos no hacían nada en todo el día, así que nos separamos después de tres meses. El batería me dijo que no me aguantaba.

-¿Esa banda se parecía a Mejibray?
No, era una banda muy sorprendente. (Ríe). En ese tiempo el  Decora estaba de moda, así que me decoloré el pelo y me teñí algunas partes moradas. Quería parecer como de Baroque.

-¿Escribías canciones entonces?
No, aún no. No sabía tocar ningún instrumento. Ahora es cuando verdaderamente me vuelco en la composición, pero antes de que mi última banda se separara, mi experiencia era muy limitada. Pero escribía las letras. Me gustaba escribir para las clases en el colegio. En la escuela elemental conseguí un diploma por escribir, y mi trabajo fue puesto en un libro de poesía con más cosas de los niños de mi ciudad. Los otros chicos escribieron cartas de fans del tipo que decían cosas sobre la indulgencia de sus corazones. Ese era el tema del libro (Ríe). Creo que tengo talento para la poesía.
 
-Tienes que serlo cuando ganaste un premio (Ríe) ¿Sobre qué trataba el tuyo, hablando del tema?
Se llamaba ‘Manekko’. Tengo un hermano más joven nacido justo después de mí y que está lejos. Estoy leyendo un libro y él tiene el mismo libro. Es como si lo estuviéramos leyendo juntos.

-Las letras que escribes ahora no son nada parecidas a ese calor en el corazón (Ríe)
No, no lo son (Ríe)

-Pero, sea como sea, ¿Por qué decidiste ir de algo tan sobresaliente a otra dirección más introspectiva, destructiva tan buena en tu música?
Fue un shock muy grande cuando mi primera banda se disolvió. Vivía de las cortezas de pan y la vida era dura pero cuando estaba en el escenario podía sonreír. Aunque había un hueco muy grande entre nosotros y la gente que venía a vernos, así que no teníamos ninguna esperanza.

-¿Tocar el fondo fue una experiencia que te ha influenciado para escribir tus canciones?
Creo que sí.

-¿Están la mayoría de tus canciones basadas en experiencias reales?
Más del 90% están basadas en experiencias reales.

-¿Incluso Itsuwari no Kamen – Jijatsu no Uta?
Esa es mi canción. Es sobre todas las veces que me he dicho a mí mismo las cosas que realmente importan. Es una canción sobre el peor momento de mi vida.

-¿Es eso lo que estabas pensando cuando volviste a vivir con tu madre?
No puedo pensar en volver aún ahora. Una vez cada mucho tiempo la visito si estoy fuera. Pero mudarme otra vez allí, vivir con mi familia y buscar un trabajo… Eso sería muy difícil de hacer. Pero había cosas que necesitaba decirle a mi madre, así que me olvidé de todo eso. Verás, mi madre es madre soltera. Desde que crecí y corría alrededor suyo en la cocina siempre le decía que crecería para apoyarla. Así que no podía pensar en enfrentarme a ella por la frustración de tener que volver a casa, al igual que la vergüenza que hizo que las cosas resultaran muy diferentes. Así que de ese modo me sentía en ese momento. No podía hacer nada, así que sólo debía morir.

-A través de esa experiencia entonces  ¿Tu punto de vista del mundo cambió a lo que vemos en Mejibray?
Sí. Pero cuando las bandas anteriores a Mejibray se disolvieron, pensé en dejar de hacer música. Era todo o nada. Así que hice lo que la gente normal hacía y trabajaba a tiempo parcial en un restaurante como camarero durante más o menos un año. Pero cada día era aburrido. Así que después de un tiempo empecé a buscar session bands. Pensé que sería guay, pero realmente no lo fue. Sabía que no podía aguantar sólo con eso. Pero pensé que esa sería la última vez que correría el riesgo. Producía yo mismo la música para ser perfeccionista. Si iba a arriesgarme en mi futuro como lo había hecho con las bandas anteriores, al menos quería escoger los miembros de mi propia banda. Sería yo mismo ahí fuera; canciones que desnudaran mis propios sentimientos con franqueza y abiertamente, lo que podía ser realmente vergonzoso. Escribiría sobre mi propia vida en mis letras.

-Así pues con esa determinación Mejibray nació. Después de escuchar todo esto, no puedo evitar pensar que tienes una disposición bastante animada.
Sí, soy una persona muy positiva. (Ríe) La mejor manera de cantar es sonriendo.

-Juzgando el punto de vista del mundo en tus letras, parece que tienes un deseo muy fuerte de destrucción.
Si pudiera, viviría sonriendo. Haría las cosas que quiero todos los días y comería cosas deliciosas. Me gustaría vivir así. Pero por supuesto siempre hay algo que te detiene para hacer esas cosas. Así es como lo veo. Las cosas pequeñas pueden hacerse más grandes gradualmente. Cuando alguien siente tristeza puede sentir que no quiere vivir más. Pienso en esas dificultades y plasmo la experiencia con palabras. Soy una persona que lo coge y piensa ‘Bueno, ha pasado esto, pero haré lo que pueda por seguir adelante’. Esa es la forma en la que quiero hacer música.

-Luchas con la realidad en tus letras, entonces. Así que, has dicho antes que te gusta el visual kei. Por supuesto, todo el mundo que dice eso lo piensa, pero ¿Hay muchos que sean tan francos y abiertos sobre ellos?
Hahahahaha.

-¿No piensas eso?
Sí que lo pienso, sí. Si me gusta algo, lo digo. Aunque hay momentos en los que pienso que algunas cosas son vergonzosas.

-¿Cuándo piensas eso?
Cuando estaba empezando una banda yo solo. Por ejemplo, pensaba en salir en una revista tan popular como Rock and Read. Sabía que me iban a preguntar sobre las bandas que me gustaban y cómo había crecido. (Ríe). Hablando como alguien que hace música para que la gente la escuche, el orgullo es un obstáculo. ¿Quién soy yo para decir que mis canciones son mejores y que compren mis CD’s? Es mejor decir que yo compraría un CD de The GazettE y que sería genial. ¡La gente debería comprarlo! Me gusta enseñar a la gente buena música. Soy un fan de la música que toca en un escenario (Ríe)

-Tienes una gran intuición sobre lo que le gusta a los oyentes.
Cuando le enseño las bandas que me gustan a los fans, los fans me enseñan las bandas que les gustan.  El círculo así crece. Pienso que eso es muy guay, y quiero cosechas los beneficios de ello. Si viviera aislado sé que no podría escribir nada bueno. Es por esto por lo que necesito ese intercambio de información.

-Pero si escribes así, ¿La gente no te dice que esto suena como tal o como cual?
Es diferente. No es coger el sentimiento de la canción. No es por eso por lo que me gustan. (Ríe). Hay cosas similares, claro que sí. Obviamente, si escuchas música, serás influenciado por ella. Cuando escribo me aseguro de que no estoy escribiendo lo mismo que hay en alguna canción de otra persona. Soy un músico, nunca haría eso.

-Entonces ¿Tienes un mal punto de vista de alguien que intenta plagiar?
Sí, pero eso es diferente. ¡Es plagio! Es totalmente diferente (Sonríe). Hice Kendo en la secundaria, y en el instituto y el fundamento de mi aprendizaje era la práctica. Afiné mi técnica a través de la práctica. Eso es de lo que se trata la victoria.

-¡Genial! Usando tu propio filtro te aseguras de que no te dejas nada nada. ¿Cómo es la escena visual kei ahora mismo en tu opinión?
Creo que los fans eran más apacibles antes. Las cosas eran de forma más relajada, pero ahora la atmósfera no es tan buena. Parece que sea característico de los fans decir lo mucho que odian a los grupos de Johnny’s o que cualquier cosas que no sea su banda favorita les pone enfermos. ¿No se supone que el visual kei es lo contrario a eso?  La gente piensa que los ikemen son uniformemente cordiales y afectuosos, pero no todo el mundo que se maquille así lo será. Algunas personas tendrán su lado oscuro (Ríe). Pero soy un gyaruo, me gusta la Johnny’s. Si los fans no escucharan música, no serían capaces de ampliar sus horizontes.

-Entonces una vez tus fans están con el ánimo correcto, estarás pronto en el camino de ser famoso. ¿Qué piensas de esa mentalidad? Mejibray no lo puede evitar completamente y continuar.
Pienso eso también (Rie). Tengo la misma opinión sobre eso. Me gusta the GazettE, y los he visto tocar en el Shibuya AX y para mí, tocar en otro sitio que no sea el Budokan se siente un poco aislado. Pero no como si estuviera separado, tan sólo que se siente más complicado de animar. En realidad, me gusta animar. Pero no sé si eso es una buena razón o no.

-Oh, es verdad. Mejibray tiene muchos fans masculinos. También tenéis fans femeninas, por supuesto, pero tener gente de los dos sexos apoyándote, es una cosa admirable en una banda.
Sí, me hace muy feliz.

-Echando una ojeada a cuando eras joven, ¿Qué les dirías a los chicos que también quieren entrar en el mundo del visual kei?
Muchos profesionales empezaron tocando en bandas cuando iban a secundaria o al instituto. No tengo ninguna base así, pero quería empezar una banda, así que lo hice. Pero si hay una cosa que le diría a los chicos que quieren introducirse en este mundo, sólo hay una que les diría. No quiero que nadie lo pase tan mal como yo lo pasé. Ahora, cada día es bueno para mí. Tengo a los demás miembros de la banda y a mucha gente que me apoya. Fue muy doloroso vivir con poco, y aunque la gente diga que no es así realmente, lo es. Hay algunas veces cuando no puedes conseguir más conciertos para tocar. Incluso cuando estás pasando hambre, ¡Recuerda que aún tienes canciones para cantar! (Ríe) Atravesé aquello, y estoy aquí ahora para poder decirte lo mismo que alguien que quiere tocar música también.

-Pero tú tenías el interés, y ¿Eso es lo que te ha dado la habilidad para seguir adelante con ello y disfrutar aquello que has anhelado?
Sí. De verdad quería estar en una banda de la cual compraría la gente la música. Eso era un buen pensamiento. Cuando estaba realmente desesperado, me cortaron la electricidad (Sonríe). En ese tiempo, trabajaba por las noches. Volvía a casa por la mañana y dormía y, cuando me despertaba, mi móvil no tenía batería aunque lo hubiera enchufado para que se cargara. Me enfadé muchísimo porque me cortaran la electricidad y recuerdo haberme frustrado. Pero fui a darme una ducha y pensaba que después de eso iría corriendo al trabajo. Pero como me cortaron la electricidad no había agua caliente tampoco. Así que tenía que lavar en el fregadero y no podía usar el secador de pelo (Ríe). No tenía otra opción además de correr al trabajo con una toalla liada a la cabeza.

-Eso ha tenido que ser difícil (Sonrisa torcida). Pero la gente que dice que se van a dedicar a ello y lo hacen de verdad, realmente están haciendo algo.
No, pero es verdad.

-Pero cuando estabas en esa situación no te rendiste.
Pero no podía (Ríe). Si me hubiera gustado el cosplay en ese momento habría visto que estaba haciendo de un chico que siempre está en lo correcto. Me decía que tendría que seguir y lo hice. Y quiero que más y más gente vea el mundo visual, no sólo la gente que compra los CD’s de Mejibray.

-Eso suena genial.
No quiero ser agresivo en exceso. Por supuesto que no quiero que mis rivales triunfen a veces pero mirando más allá de eso, si podemos crecer juntos, podemos tocar juntos. Hay gente que piensa que las otras bandas son terribles y que deberían separarse. Pero nadie debería pensar eso. ¿No están todas las bandas visual buscando lo mismo? ¿No hay gente en el mundo que no haya escuchado visual kei? Pero esta industria está creciendo. Porque se está haciendo más y más popular, quiero que mi banda sea capaz de ayudar a otros y hacer la mejor música que podamos.

-¿Recogerás el relevo de las bandas que han ido antes de vosotros?

Sí. No puedes quedarte en el visual kei sin perder algo. Me seguiré moviendo hacia un buen futuro. 




[Traducción Miu@MejibraySP. Si quieres tomar la traducción danos créditos] 

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